A veces, cuando sueño, tengo grandes ideas.
Anoche tuve un sueño del que sobrevive
una molesta sensación de haber tenido,
de haber dicho grandísimas palabras.
Pero ya no me acuerdo y duele mi cabeza
porque tengo un vacío y una espina
de la duda clavada en certidumbre
de haber tenido la corona entera.
Recuerdo que cuando despertaba tenía palabras
y tenía sentido. Había una armonía
entre la luz del sol y la penumbra
que se me ha perdido antes de recordarla.
miércoles, 27 de agosto de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Es un día de frío. Lo sé porque es el viento y el cariño del gato las cosas que lo anuncian. Renovado y discreto este primer día del oto...
-
Petunia se descubre desde la ausencia y la rutina. Sus grandes ojos claros se entienden cuando dice que nos desprecia a todos y que quiere...
-
Es hermosa la lluvia. Si tenemos el techo que le de disciplina. Y es hermoso el sonido del metal y del agua, y la noche que brilla despu...
-
"El 8 de julio de 2011 Ezequiel Agrest, de 26 años, fue asesinado durante un asalto en el barrio de Caballito a la luz del día. En pl...
No hay comentarios:
Publicar un comentario