Vamos, la guerra ya nos llama.
Machete nuevo, tutsi muerto.
Vamos, la patria necesita esa sangre.
¿Acaso alguna guerra se ha hecho sin la sangre?
Machete nuevo, sangre.

¿Acaso no hemos fracasado?
¿Donde duerme Primo Levi?
Decidle cuanta razón tenía
y cuanto no ha servido para nada.
Aún se ven sus números grabados
en los brazos que mueren en Ruanda.

Porque aún no han muerto, todavía
no mueren suficientes traidores necesarios.
¿Veis cuantos Judas existen estos días?
La guerra necesita tanta sangre,
no clama ni se queja pero pide.
Vayamos a vertersela en la boca.

¿Donde vamos, si la guerra nos alcanzo ya?
Son mentiras todas nuestras palabras.

Niños de la guerra, padres muertos.
Es empresa de la gran codicia indiferente.
No miren adelante, no lo tienen.
Son esa presencia que se cae.


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