lunes, 6 de abril de 2015

Esta noche es la primera de muchas.
El Otoño nos alcanzó las horas otra vez,
cuando ningún reloj se lo esperaba
y todos dormían sin saber de la lluvia.

No estaba escrito en ningún almanaque
que esta noche cualquiera nos llegaría el Otoño
para romper la rabia con la monotonía
de esta agua temprana.

Nadie nos dijo nada,
y por eso hoy, cuando llueve,
el Otoño es el único que pasea por las calles.


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