viernes, 10 de marzo de 2017

Tantas cosas no han sido.
Si la línea de los muertos es larga,
más larga y concurrida es la línea de los no-natos.
Ved este campo, este patio de casa
ahora que sus dueños están muertos,
ahora que sus ocupantes son como fantasmas.
Aquí quedan esqueletos de sillas oxidados,
carozos de aceitunas sin vinagres,
hierros torcidos con sus extremos roídos,
miles de fragmentos de botellas oscuras.
Solo la tuna exhibía en este erial su gallardía,
pero se ha vuelto impura y mezquina.
Ayer vino el agua, que subió de los hondos,
y ya no pudo ella depurar estas ruinas
del alma que habitaba cotidiana
y que ahora hace mucho se pudrió a si misma.


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