Atrapado uno en la miseria del deseo
se revuelca los costados contra el viento;
y vuelve a casa triste y derrotado
de no haber hallado la victoria
como una pila de papeles de colores,
una perla verde encerrada en el puño,
dos flores de una rosa, una birome
que encontrara perdida en el cemento. .
O apenas, sobre el río de la gente, una mueca
que no fuese penuria.
lunes, 27 de marzo de 2017
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