Dijiste: "Existe una manera de quererte,
pero aún no la he encontrado.
Dame un tiempo más para buscarla
durante mis atardeceres."
Yo estaba apurado. El sol
se escondió en mi sangre.
No tuve un día de más para esperarte
y no veré tus atardeceres.
Dije: "Hay árboles que crecen y florecen.
Hay flores que aún no han nacido.
Y quizá nunca en estas vidas nuestras."
Yo era tan sabio, como una espina nueva.
Así de joven y de temible era.
lunes, 30 de octubre de 2017
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