sábado, 14 de septiembre de 2013

Apresúrate, padre, a perdonarnos
porque la eternidad se nos acaba.

Disculpa la sangre que nos cubre,
ahuyenta el dolor que nos persigue.

Apresúrate, padre, a perdonarnos
porque la humanidad se nos acaba.

Me gusta la humedad, los días de bruma,  las mañanas que llegan tardías y calladas,  los pájaros que duermen hundidos en el tiempo informe d...