Me avergüenzo de ti,
y hoy no te he dicho
lo bellamente fresco
que me dejaste el día.
Me avergüenza de ti
tu soledad augusta
tan llena de tristeza
y de impaciencia
por esa luz. La luz
que nunca pareciera
ni suficiente ni ahora.
Me incomoda tocarte
como un pájaro
que encontrara dormido entre las hojas
y mi pregunta lo dejaría sin alas.
No se puede estar cerca
sin sentirse
un poco triste y frío
en tu distancia.
martes, 18 de septiembre de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me gusta la humedad, los días de bruma, las mañanas que llegan tardías y calladas, los pájaros que duermen hundidos en el tiempo informe d...
-
Creo que no persiste nada de tu condición original. La jaula cotidiana te ocupa cada hora y despiertas y duermes dentro de su pasiva somb...
-
El amor es una extraña coincidencia. Estoy seguro que es la forma natural de la quiniela. Pero puede ser bello y hasta honesto cuando v...
-
Apresúrate, padre, a perdonarnos porque la eternidad se nos acaba. Disculpa la sangre que nos cubre, ahuyenta el dolor que nos persigue....
No hay comentarios:
Publicar un comentario