Yo recogeré tu corazón del suelo
y exprimiré la sangre sobre el río.
Y cuando ya, seco como como un escarabajo muerto,
pueda enterrarlo en la raíz del suelo
resurgirá tu grito del abismo.
Se agrietará toda la tierra,
desde los lagos hasta el fuego,
vendrán los hombres tras tu voz
llamados por la justicia y la desesperanza.
Entonces despertarán los muertos
sin corazón, sin lengua, ya sin huesos
avanzarán sobre la tierra buscando
un lenguaje desnudo de improperios
y embellecido en ideal, libertarán los suelos.
Pero tu grito no se detendrá en el viento,
porque buscando el hábito del quiebre
tomará más alto el vuelo.
Escalará las viejas escaleras,
hará nido en el extremo de las secuoyas
y sus orillas se oirán en los confines del mundo.
sábado, 17 de marzo de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me gusta la humedad, los días de bruma, las mañanas que llegan tardías y calladas, los pájaros que duermen hundidos en el tiempo informe d...
-
Creo que no persiste nada de tu condición original. La jaula cotidiana te ocupa cada hora y despiertas y duermes dentro de su pasiva somb...
-
El amor es una extraña coincidencia. Estoy seguro que es la forma natural de la quiniela. Pero puede ser bello y hasta honesto cuando v...
-
Apresúrate, padre, a perdonarnos porque la eternidad se nos acaba. Disculpa la sangre que nos cubre, ahuyenta el dolor que nos persigue....
No hay comentarios:
Publicar un comentario