miércoles, 20 de agosto de 2014

Le pondré mi camisa,
la blanca hecha retazos
que conseguí una vez en cualquier tienda.
Y el pantalón de hilo que ya no llega a mi tobillo.

Hay cuerda en una caja arriba del ropero,
para ceñirle el pecho y la cintura.
Y un gorro de lana, tal vez el que no uso,
para que no parezca,
además de espantapájaros, miseria.


No hay comentarios:

Me gusta la humedad, los días de bruma,  las mañanas que llegan tardías y calladas,  los pájaros que duermen hundidos en el tiempo informe d...