¿Estarás tu durmiendo,
en alguna habitación a donde yo no llego?
Estará, tal vez, tu rostro suave
sobre la tela burda
con ese gesto triste que tu boca
adopta cuando duermes.
Lo se, te he espiado
y se que cuando duermes eres la viva imagen de Hipnos.
Pues sin lugar a dudas, se aúnan
en ti, divinidad y sueño.
Pero hablo ya demasiado.
Tal vez aun te desveles.
Y si así fuese, que el frío no te alcance,
ni que la melancolía de la noche,
(a quien conozco bien), te curve el puño.
O quizá tu me esperes
en donde yo no sepa llegar.
miércoles, 20 de agosto de 2014
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