Ah, Junio, ya llegaste..
No esperaba este año que fueras tan incierto.
Antes eras el mes del cansancio,
eso es cierto,
pero no eras temible ni oscurecías las tardes.
Eras el paso último antes de la humedad
que siempre acarrea Julio, ese hermano bastardo
que te sigue y que gime.
Pero supongo que tienes algún derecho a crujir y quebrarte.
Aun así, este año te muestras tan distinto
que me asombra tu gesto de otoño mal querido.
Tal vez deba que buscarte la bondad escondida.
No es común que tus gestos se oculten en tristeza..
domingo, 8 de junio de 2014
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