Y los hombres que se adentran en la tierra,
peregrinos de sal, talladores de roca
que buscan en la entraña de la carne
la luz de las estrellas hecha piedra.
Hombres desnudos que corren
bajo el paso conquistador del Sol
diciendo la curva audaz de la gacela
en lenguas de agonía postrera.
Los descendientes de los sobrevivientes
que sortearon la arena, el sol y las cadenas
hoy viajan por la mar buscando madrigueras,
cavándose el camino con túneles marinos.
Que sangren los que oponen las rodillas al viento
de esta generación asesinada empujando
sobre la ruina vana de la piedra
hacia una luz que nos desconocemos.
viernes, 28 de agosto de 2015
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