Mira, ciudad, que grande
que puede ser tu horizonte.
Mira tus muros, tus gentes,
tus campos, mira tus torres.
*
Antigua, bajo los álamos,
serena bajo las nubes.
Mira cuanto se desangra
el río sobre tu nombre.
*
Ciudad que no me tuviste,
pero te entregas y donde
dejas tu marca, los hombres
descubren viejas pasiones.
*
Encuentran, como milagro,
que ya has tenido pasados.
Siglos te bañan los techos,
empedrada estas de nombres.
sábado, 27 de julio de 2013
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