Te apena verme así,
entristecido.
Extrañas mi sonrisa
constante y cotidiana;
esa fachada alegre
que siempre muestro,
ese despreocupado andar
tan desparejo.
Así, cuando me vuelvo hostil y ajeno,
te enojas y preguntas,
investigas,
detrás del ceño adusto
lo que oculto.
miércoles, 17 de abril de 2013
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