sábado, 14 de septiembre de 2013

Apresúrate, padre, a perdonarnos
porque la eternidad se nos acaba.

Disculpa la sangre que nos cubre,
ahuyenta el dolor que nos persigue.

Apresúrate, padre, a perdonarnos
porque la humanidad se nos acaba.

lunes, 9 de septiembre de 2013

He visto amanecer arboles,
pandillas de gorriones,
caracoles envueltos en corazas de sueño.

Ha amanecido ya sobre los ríos,
sangre que aguardaba ha despertado.

Amanece sobre antiguas ciudades desgastadas,
sobre tierras ignotas y salvadas.

Amanece mas allá de los puentes,
sobre la bahía azul, desamparada.

Quien apague las luces, ha rezado.
Quien enciende las luces, blasfemado.
No se puede ignorar impunemente
a tanto amanecer desencadenado.
El ojo de la reina que, borrado,
nos mira desde la orilla eterna.
La reina que moría en habitaciones de arena,
la reina que fue diosa de gentes
y de dioses de desiertos.
¿Quien esculpió su nombre entre las piedras
y grabó su faz en una roca?
¿Quien ha mirado el ojo de la reina?

¿Donde esta el bienaventurado?,
El que pudo mirar desde la arena
la catedral de piedra y desventura
donde moraban la reina y la hermosura.

¿Como fue que paso lo que ha pasado?
Como fue que la luna se detuvo,
que el sol detuvo su peregrinaje.
¿Como se fue la bella?
Donde estuvo su corazón ardido,
esperando la noche en el desierto.

¿Quien fue el ladrón que robo su belleza?
¿Quien grabo su retrato?
Donde esta el escultor, el vano
que dio rostro a la eternidad.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Languidecen las rosas en la mesa.
Tienen las hojas delicadas y bellas,
y cortados los tallos y tristes los capullos.

Corta rosas mi madre,
para que adornen las habitaciones
cuando vuelvan los hijos.

Se ha olvidado ella
que no esta bien cortar lo que florece.
El tiempo, ese tirano, nos carcome.
Es como un laberinto sin esquinas.
Rebota cada paso en el silencio.
Se esconde el sol y somos tristes.
Tan infinitamente solitarios.
Tan desgraciadamente separados.

domingo, 1 de septiembre de 2013

De que sirve fingir que esto es posible.
Era un fracaso ya cuando empezaba.
Y se extendió en errores más que aciertos.
Dormir y soñar.
Que dormir y soñar
es todo lo que hacen
cuando nada les queda.
No se puede bailar,
ni cantar ni gritar.
Solo hundirse en la espuma
de espectrales deseos.
Es dormir la manera
que encontraron los hombres
para tocar estrellas.
Es soñar el remedio,
la tortura, el misterio,
es el modo de encuentro
de los sueños que sueño.
Dios no me ha dado oro,
ni aventuras,
ni tus ojos castaños.
Solo me ha dado sueños.

Me gusta la humedad, los días de bruma,  las mañanas que llegan tardías y calladas,  los pájaros que duermen hundidos en el tiempo informe d...