Se esconden a espiarla las hormigas,
cuando cruza ausente el jardín.
Es una vieja rosa que florece
cuando habla y recita su latín.
Las hormigas la escuchan cuando dice:
-Es otoño y ya crece el rosal sobre ti.
Y se asombran, hormigas expectantes,
cuando habla la vieja a su jardín.
Y sonríen los gatos que dormitan,
se engalanan las rosas con carmín.
domingo, 18 de agosto de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me gusta la humedad, los días de bruma, las mañanas que llegan tardías y calladas, los pájaros que duermen hundidos en el tiempo informe d...
-
Creo que no persiste nada de tu condición original. La jaula cotidiana te ocupa cada hora y despiertas y duermes dentro de su pasiva somb...
-
El amor es una extraña coincidencia. Estoy seguro que es la forma natural de la quiniela. Pero puede ser bello y hasta honesto cuando v...
-
Apresúrate, padre, a perdonarnos porque la eternidad se nos acaba. Disculpa la sangre que nos cubre, ahuyenta el dolor que nos persigue....
No hay comentarios:
Publicar un comentario